Viernes, 3 de Septiembre de 2010

  NÚMEROS ATRASADOS:

ALIMENTOS SANOS

LA CERVEZA: ¿BEBIDA SANA?

La cerveza, aunque no es propiamente un alimento, por su bajo contenido nutricional, podemos afirmar que es ua bebida, que por su historia y arraigo a la humanidad, merece un trato especial. Además es habitual hoy en día leer artículos donde se habla de las magníficas propiedades de ésta. Si somos algo observadores, podemos darnos cuenta que estos anuncios son fruto de intereses comerciales y económicos, aunque no todo lo que se dice es falso. Pues bien, vamos a desmarañar estos enigmas y descuibrir la verdad sobre la cerveza.

El origen que se cree más probable es Babilonia, alrededor del año 4000; posteriormente la elaboración de cerveza se extendió por Europa y Asia. En el antiguo Egipto se tomaba sin lúpulo y caliente. Y en diferentes países ha variado tanto su preparación como sus ingredientes que podríamos hablar de bebidas diferentes. Lo que siempre ha tenido en común es la fermentación de los cereales a partir de sus maltas.

En la actualidad existen dos métodos diferentes de fermentar la mala para la elaboración de la cerveza:

- la fermentación baja: Se elaboran a una temperatura baja (unos 10ºC)
- la fermentación alta : la levadura "flota" en el mosto y la temperatura se mantiene a unos 20ºC.

Los tipos englobados en cada una de estas dos categorías de cervezas son innumerables. La cerveza, normalmente, tiene un contenido alcohólico bajo, aunque algunos tipos tienen igual o mayor cantidad de alcohol que los vinos. Una cerveza, o un vino, nunca puede tener más de 18º, a no ser que se le adicione alcohol suplementario.

Clases de cerveza

Es difícil saber cuantos tipos de cerveza existen en la actualidad. A su vez las variedades que existen de cada tipo de cerveza se cuentan, en algunos casos, por cientos. El que una cerveza fermente de una u otra forma y adquiera determinadas características de color, sabor, intensidad y graduación alcohólica, depende de la temperatura, pero también de otros factores como la variedad de levadura utilizada. Vamos a ver las más importantes, ofrecidas por:

http://ttt.eui.upv.es/~luigarm1/index.htm

La conocida cerveza lager (fermentación baja) tipo Pilsen (también conocida como Pilsener, Pilsner o Pils, que recibe el nombre de la ciudad Checa) es quizá la más popular en nuestro entorno pero existen muchas otras que merecen nuestra atención.

A continuación se expone una pequeña muestra de las cervezas a nuestra disposición:

Las cervezas belgas son conocidas en todo el mundo por su calidad y exquisitez. Las variedades de cerveza belga son muchas y con características propias que las diferencian con nitidez.

Así, hay cervezas fuertes normalmente con aromas acentuados y graduación alcohólica similar al vino. Entre ellas esta la Duvel (Diabolo), fuerte, dorada que se sirve en vaso helado, las cervezas trapenses (de Abadía y la Grand Cru). También la Trippel (Triple), similar a las cervezas rubias de Abadía, son claras y fuertes, con un aroma característico.

Cervezas blancas (como la Weissbier) ligeras y refrescantes, normalmente incorporan trigo en una proporción variable.

Entre otras cervezas tradicionales se encuentran las de fermentación espontánea como la Lambic o la Kriek a la que tradicionalmente se añadía jugo de cerezas. También hay otras cervezas con aroma de frambuesas (Framboise).

Las cervezas inglesas también son de reconocido prestigio. Entre todas la que quizá sea más representativa es la Ale, de fermentación alta, es una cerveza que tradicionalmente se hacía sin lúpulo, por lo que no era amarga. Hoy en día existe una preocupación por mantener la tradición de esta cerveza, lo que queda de manifiesto por la existencia de una asociación: CAMRA (campaign for Real Ale ó campaña para la auténtica ale). Por el contrario, la Bitter es una cerveza amarga como su nombre indica, debido al alto contenido en lúpulo. En ambos casos la temperatura de consumo es la de bodega, lo cual no quiere decir caliente, como mucha gente piensa. Para acabar esta reducida lista (hay por lo menos diez imprescindibles) no hay que olvidarse de la Stout, la típica cerveza negra, cuyo mayor exponente es, curiosamente, una cerveza irlandesa: la Guinness, famosa en todo el mundo. Pruébela con ostras, una delicia.

Finalmente, aunque no por su calidad, las cervezas alemanas que se rigen en su elaboración por la ley de pureza, dictada por el duque Guillermo IV en 1516, según la cual la cerveza sólo puede ser elaborada con agua, malta, lúpulo y levadura. La ley de pureza sigue vigente en la actualidad, aunque con algunas dificultades debido a que las normas de la Unión Europea son menos restrictivas y se establece una competencia que perjudica a los intereses germanos. Entre algunas de las cervezas de fermentación alta alemanas están la Kölsch (de Colonia) o la Berliner Weisse (cerveza blanca de trigo) o la Weissbier (también blanca de trigo). Las de fermentación baja cuentan entre otras con la Pilsen y la Bock o la Doppelbock (fuertes y con cuerpo). Existe una cerveza con malta ahumada la Rauchbier (literalmente cerveza ahumada).

La cerveza sin alcohol se elabora igual que la normal. La ausencia de alcohol se debe a un proceso de desalcoholización que se somete la cerveza una vez preparada. Suele contener en realidad una pequeña cantidad de alcohol, inferior al 1%.

Las Cervezas artesanas ecológicas sin filtrar y elaboradas a partir de ingredientes procedentes de la agricultura ecológica, son la mejor alternativa para consumir una bebida nutritiva y que en moderación es sana. Si además es cerveza sin alcohol y ecológica, todavía mejor.

Pero comencemos por conocer su contenido nutricional, para de esta forma darnos cuenta que su calidad como alimento se prácticamente nula y su contenido en calorías vacías es similar a otras bebidas, aunque a decir verdad es ligeramente más nutricional que otras bebidas alcohólicas.
Contenido nutricional (100ml)

Kcal -> 47
Proteínas -> 0.5g
Grasas -> 0
Colesterol -> 0
Sodio -> 2mg
Potasio -> 51mg
Calcio -> 3mg
Fósforo -> 36mg
Cromo -> 3mg
Magnesio -> 10mg
Vitamina B1 -> 0.07mg
Vitamina B2 -> 0.38mg
Vitmina B3 -> 9.5mg
Vitmina B6 -> 12.8mg
Vitmina B12 -> 6.3mcg

Los ingredientes básicos de la cerveza

Para elaborar una buena cerveza se necesitan los siguientes ingredientes:

Malta: Extracto acuoso de los granos de cebada germinados y tostados. Contiene hidratos de carbono que se transforman en alcohol al ser fermentados por la acción de la levadura de cerveza.

Levadura de cerveza: Se añade a la malta con el fin de hacerla fermentar. Está formada por un moho llamado Sccharomyces cerevisae.

Extracto de lúpulo: Se añade a la cerveza para el típico sabor amargo. Es una planta con propiedades sedantes y relajantes.

Anhídrido carbónico: Suele añadirse entre 3 y 5 gramos por litro.

Aspectos negativos de la cerveza con alcohol

Gastritis: debido al gas carbónico, unido al efecto irritante del alcohol. Produce inflamación permanente de la mucosa del estómago.

Insuficiencia cardiaca: Como en todas las bebidas alcohólicas, contraindicadas en estos casos.

Presencia de sustancias cancerígenas: Por su contenido en nitrosaminas de acción cancerígena. Estas sustancias se forman posiblemente durante el proceso de fermentación. Un estudio realizado en el Instituto Alemán de Investigación del cáncer de Heidelberg, ha puesto de manifiesto que la cerveza constituye la fuente principal de nitrosaminas cancerígenas, pues aporta el 31% de todas las que ingieren diariamente los alemanes.

Cáncer de recto: Los bebedores de cerveza presentan un riesgo más elevado en padecer este tipo de cáncer, un 73% más probable que los no bebedores.

Ácido úrico y gota: Debido a la presencia de nitrosaminas y sustancias nitrogenadas, las probabilidades de aumento de acidez en sangre son mayores, en consecuencia las posibilidades de ácido úrico y/o gota también será superiores.

Migrañas: Existen estudios empíricos que demuestran que aumenta las incidencias de dolores de cabeza con el consumo continuado de cerveza con alcohol.

Aspectos positivos de la cerveza

Bajo contenido alcohólico
Presencia de nutrientes
Protector de infartos: Un estudio realizado en la Universidad de Munster (Alemania) muestra que los consumidores moderados de cerveza de la región sur de Alemania, sufren menos casos de infartos que los no bebedores.
Se ha sugerido que la cerveza negra, rica en flavonoides antioxidantes similares al vino tinto, ejerce un efecto protector sobre el corazón.

En fin, pensamos que el tratamiento objetivo de las cualidades de la cerveza es la mejor forma de ayudar a los consumidores. Y desde, cuidate.com hemos pretendido que sea así.

Como conclusión a todo lo dicho, si eres una persona sana, puedes tomarte una cerveza de vez en cuando y siempre con moderación. SI es ecológica mejor, y si además carece de alcohol, todavía mucho mejor.


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