
Por su composición, el aloe vera penetra con facilidad las capas de la piel, removiendo la grasa y las impurezas que taponan los poros; al mismo tiempo, sus activos naturales nutren y regeneran las células, removiendo las capas de células viejas. Tonifica y estimula el tono de la piel, ayudando a cicatrizar cualquier tipo de lesión.
Su uso regular, reduce la grasa facial, los poros abiertos y el acné por su acción astringente; retrasa la aparición de arrugas y signos de envejecimiento, por sus compuestos nutritivos y emolientes. Es utilizada como filtro solar y complemento de cremas hidratantes para el desvanecimiento de pecas y manchas en la piel.
Los geles y cremas con aloe vera, son los mejores para aplicar después de afeitar o depilar, evitando erupciones, granos e irritación, que pueden aparecer en la piel al remover el vello con cualquier procedimiento; después de la depilación láser, usualmente se recomienda una crema con aloe vera para que la piel se regenere e hidrate más pronto.
Este humectante natural es también muy eficaz en la prevención y desvanecimiento de estrías, ayudando a la piel a recobrar su tono y regularidad; se aconseja aplicar aceite de oliva o cremas humectantes después de aplicar un gel o crema con aloe vera, cuando esta ya haya penetrado la piel.
En cualquier zona del cuerpo, tiene una acción antiinflamatoria y analgésica, contribuyendo a la pronta recuperación de pieles sensibles o muy estropeadas por su acción profunda sobre irritaciones, picaduras, raspaduras y quemaduras, restaurando las células más rápido que otras sustancias.
