
En el año 1986, se habló por primera vez de una enfermedad que afectaba a las vacas. Se la conoció coloquialmente como “la enfermedad de las vacas locas” pero su nombre científico es encefalopatía espongiforme bovina, o EEB.
Esa enfermedad resurgió con el tiempo y mucho se ha hablado de ella en los noticiarios. No obstante aún hay personas que no conoce de que se trata esta enfermedad.
Esta enfermedad refiere a algún tipo de demencia en donde unos agentes infecciosos destruyen algunas áreas del cerebro.
Con un microscopio, se puede observar al cerebro afectado como uno con varios agujeros.
Esto produce una conducta en el animal que es irritable, pierde peso, no puede controlar sus movimientos y mucho menos quedarse parado, por lo que se desploma y paulatinamente muere.
Lo más preocupante de esto, es que es una enfermedad que se puede transmitir al hombre. En algunas culturas, la carne vacuna no es consumida, no obstante en otras culturas, casi es la única carne que se consume. Un médico neuropatógeno explicó que el verdadero problema estriba en el tiempo de incubación. Él dice que esto puede ser considerablemente largo que cuando la enfermedad aparezca en el hombre, ya habría sido demasiado tarde para poder hacer algo.
Sea cual sea la perspectiva para esta enfermedad, en los países afectados, se recomendaba no consumir carne vacuna, aunque eso significara una gran pérdida de dinero ya que muchos países, tienen como uno de sus principales comercios la exportación de ganado vacuno.
En estos casos es cuando toma fuerza el dicho “más vale prevenir que curar”

Comentarios realizados (1)
digna de la realidad 03.13.2010 22:16.
esto se podrian evitar si los gobiernos proiven su venta en la venta de estos alimentos transgenicos y que mas bien proiban que los ingenieros transgenicos sigan retransformandolos que dejen de jugar con la vida humana ” los ingenieros transgenicos” Ellos no se responsabilizaran de los daños irremediables que causaran sus alimemtos transgenicos.