
Las enfermedades mentales suelen asociarse a los factores genéticos solamente. Si bien, estos son un atenuante, muchas veces el detonante es el tipo de nutrientes que consumimos durante nuestra vida.
Por ejemplo, la pelagra es una enfermedad que da como resultado la locura y es causada por la falta de Vitamina B3. El escritor del libro: Nutrición y su mente opina que somos lo que comemos, y lo que consumimos determina nuestro estado mental. El dice que un comportamiento perdido o errático es producto de un cerebro mal alimentado. En su libro, él habla sobre un paciente de esquizofrenia que fue curado por medio de alimentar a este con las sustancias nutritivas que él necesitaba.
Por ejemplo, si un cerebro está exhausto, estresado y funciona imperfectamente es porque el metabolismo también está teniendo imperfecciones.
Muchos especialistas coinciden con lo expresado en este libro. Ellos alegan que la falta de azúcar por ejemplo, causa depresión, amnesias, temblores y crisis nerviosas.
Por ejemplo, el trastorno bipolar es causado por la falta de litio en el cerebro. En un Estado de Estados Unidos, donde el agua tenía altas concentraciones de litio, había menos enfermedades mentales.
Otras sustancias como el zinc, el cobre, el cobalto, entre otros también son muy necesarias para el cerebro humano. Muchísimos psiquiatras están reconociendo esto.
Por eso es muy importante prevenir o mantener bajo control estas enfermedades tan dolorosas y desgastantes, especialmente para quienes los rodean, mediante una alimentación sana y nutritiva que aporte todos los elementos que el sistemas nervioso necesita para su correcto funcionamiento
